El proyecto PLURIELLES
Benín, Burkina Faso y Malí
2021 – 2027
44 415 000 CAD
Global Affairs Canada
+503 000 personas
Una mujer cruza la puerta de un centro de salud. Le tomó meses reunir el valor. Antes, habría tenido que navegar sola entre servicios dispersos, repetir su historia diez veces, quizás abandonar. Hoy, las bases de una red coordinada empiezan a tomar forma para recibirla: atención inmediata, apoyo psicosocial, orientación jurídica y económica. Un recorrido integrado. Una visión ambiciosa que toma cuerpo.
En África Occidental, demasiadas personas víctimas/sobrevivientes de violencia basada en el género abandonan su proceso antes de recibir la ayuda necesaria. Servicios de difícil acceso, falta de coordinación, estigmatización: los obstáculos se acumulan en el peor momento.
Desde 2021, el proyecto PLURIELLES y sus socios construyen un recorrido de acompañamiento completo en Benín, Burkina Faso y Malí. Sensibilización comunitaria, atención esencial, apoyo psicosocial, acceso a la justicia y autonomía económica: estos servicios ya no funcionarán de forma aislada. Las partes involucradas aprenden a colaborar y coordinarse eficazmente, y a garantizar un seguimiento centrado en las necesidades de cada persona. El continuo toma forma.
Ya más de 30 000 personas se han beneficiado. Algunas recibieron un acompañamiento completo; otras participaron en actividades de prevención e información. Miles recibieron atención médica y cientos alcanzaron una mayor autonomía económica o iniciaron procedimientos para hacer valer sus derechos.
Este enfoque holístico es impulsado por un consorcio canadiense de experticias complementarias: Santé Monde para la salud y los derechos sexuales y reproductivos, Avocats sans frontières Canada para el acceso a la justicia y Socodevi para la autonomía económica. Con el apoyo de Asuntos Mundiales Canadá, estas organizaciones movilizan una amplia gama de socios locales para transformar servicios fragmentados en un sistema coherente.
Implementar un continuo de servicios requiere más que voluntad: hay que rehabilitar centros de salud, armonizar prácticas, formar a cientos de profesionales, crear circuitos de referencia confiables y convencer a actores que nunca habían trabajado juntos. Cada país tiene sus realidades, resistencias, limitaciones y oportunidades. Este trabajo profundo es lo que hace posible el cambio.
El continuo comienza en las comunidades. Personas educadoras pares y asociaciones locales —incluidas varias organizaciones de defensa de los derechos de las mujeres— llevan a cabo sensibilizaciones sobre salud sexual y reproductiva, derechos y prevención de la violencia. Más de 5 700 personas han sido sensibilizadas a las masculinidades positivas: aprenden a reconocer señales de violencia, cuestionar normas dañinas y adoptar comportamientos saludables.

«La masculinidad positiva no me quitó mi fuerza, me dio una fuerza nueva: la de ser plenamente yo mismo, sin máscara»,
—testimonia CK, un burkinés orgulloso de haberse convertido en un modelo de escucha y respeto en su familia.
Este trabajo de prevención transforma las normas sociales para reducir la violencia desde la raíz y ofrece a las comunidades —especialmente a mujeres y adolescentes— herramientas para proteger su salud, defender sus derechos y saber a dónde acudir en caso de necesidad.
El centro de salud suele ser el primer lugar donde una persona víctima/sobreviviente se atreve a pedir ayuda, pero no es la única puerta de entrada. Sin importar a dónde acuda —una organización de mujeres, una comisaría, un punto comunitario— debe recibir el mismo acompañamiento coordinado.
En el centro de salud recibe atención inmediata y escucha sin juicio. Luego, según sus necesidades, la red se activa: acompañamiento psicosocial, orientación jurídica, información sobre cooperativas femeninas, etc. Protocolos multisectoriales garantizan que cada eslabón de la cadena sepa qué hacer y a quién contactar.
Desde el inicio del proyecto, más de 300 actores y actrices de distintos sectores han sido formados específicamente para reforzar estos enlaces, y se han creado marcos de concertación para asegurar una implementación eficaz y sostenible.
«Más allá de la ayuda jurídica, recibí un apoyo emocional y psicológico invaluable. Me sentí en confianza, llena de esperanza, convencida de que no estaba sola»,
—relata una beninesa apoyada por una organización socia de PLURIELLES.

En Benín
Foros departamentales reúnen a policía, personal de salud, servicios sociales y puntos focales para asegurar una respuesta coordinada. Los números gratuitos circulan en las comunidades para facilitar denuncias y referencias. Incluso centros de salud no apoyados por PLURIELLES aplican los protocolos y brindan los primeros cuidados.
En Burkina Faso
Los grupos de mujeres socios del proyecto adoptan cartas de compromiso que garantizan una acogida respetuosa de las víctimas/sobrevivientes. Las mujeres acceden a formaciones profesionales y recursos económicos. Para muchas, esta autonomía es el poder de decidir por sí mismas.
En Malí
Clínicas jurídicas móviles y la aplicación «0 VBG» permiten denunciar casos de violencia basada en el género y acceder a ayuda en tiempo real, incluso en zonas remotas.

Después de más de cuatro años de acción, PLURIELLES está cambiando las cosas. En contextos frágiles, el proyecto rompe silos, instaura la confianza entre sectores y promueve la coordinación entre salud, justicia y autonomía económica.
Estos avances son fruto de un trabajo paciente y colectivo:
90 establecimientos de salud reforzados → atención de mejor calidad
450+ profesionales y 80 directivos formados → servicios más accesibles y adaptados
4 protocolos multisectoriales adoptados → una atención coordinada a las violencias
150 grupos femeninos apoyados → mayor autonomía económica
44 acciones de incidencia y 19 medidas nacionales adoptadas → políticas que evolucionan
266 jóvenes juristas acompañados → una justicia más cercana a los derechos de las mujeres
PLURIELLES concluirá sus actividades en 2027, y los equipos de Santé Monde, Avocats sans frontières Canada y Socodevi ya preparan la continuidad. El objetivo no es solo responder a una urgencia: es transformar sistemas y dar a las comunidades la capacidad de sostener el trabajo. Los acuerdos gubernamentales, las formaciones impartidas, las buenas prácticas adoptadas, las redes creadas y los compromisos asumidos para fortalecer el continuo: todo ello debe consolidarse para que esta visión colectiva se convierta en una realidad duradera.
Entre las más de 30 000 personas alcanzadas, hay mujeres que por fin duermen sin miedo, adolescentes que toman decisiones informadas sobre su cuerpo, hombres que eligen el respeto en lugar de la violencia. Y alrededor de ellas, toda una red multisectorial decidida a seguir fortaleciendo el continuo en Benín, Burkina Faso y Malí.
PLURIELLES demuestra que, con un enfoque integrado, es posible transformar el dolor en resiliencia — y la resiliencia en poder de acción.

PLURIELLES busca fortalecer la salud y los derechos sexuales y reproductivos en Benín, Burkina Faso y Malí. Es implementado por Santé Monde, Avocats sans frontières Canada y Socodevi, con el apoyo de Asuntos Mundiales Canadá. En total, 503 464 mujeres y adolescentes están involucradas en actividades que van mucho más allá del continuo de prevención y acompañamiento holístico de la violencia basada en el género.