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Árboles para combatir la pobreza y el cambio climático!

En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, SOCODEVI se enorgullece en anunciar que se plantarán cerca de 20,000 árboles en los próximos meses gracias a la contribución de la Federación de Cooperativas Funerarias de Quebec (FCFQ) en el programa del Árbol de la Intercooperacion. Estos árboles compensarán las actividades de la FCFQ para el año 2019.

«Para la red de cooperativas funerarias, el Árbol de la Intercooperación es un medio para promover la intercooperación, el desarrollo internacional y el respeto por el medio ambiente. Nuestra participación en este programa hace posible plantar un árbol en memoria de cada persona fallecida que hemos recibido en las cooperativas de la red. Las familias saben que el recuerdo de su ser querido continúa siendo honrado en forma de un hermoso árbol que ayudará a proteger la vida. También compensamos los gases de efecto invernadero producidos por el uso de vehículos durante los funerales. Esta es una de las muchas iniciativas tomadas por nuestra red para promover el desarrollo sostenible.»
-Alain Leclerc, director general, FCFQ.
Socodevi - Femme qui mesure des pousses

Desde que se creó el programa en 2009, se han plantado más de 170,000 árboles en Quebec, Guatemala y Perú. Este es el resultado de nuestro compromiso, pero sobre todo del deseo de las empresas y organizaciones en el entorno cooperativo y mutualista de Québec de compensar las emisiones de carbono vinculadas a sus actividades.

Un programa de compensación distinto e impregnado de solidaridad

Los árboles plantados contribuyen a la forestación y a la diversificación de las parcelas agroforestales de familias en países en desarrollo. Al final de su vida útil, los árboles plantados se procesan de manera responsable para generar ingresos considerablemente más altos para las familias y las cooperativas, para luego comenzar un nuevo ciclo.

El árbol de la intercooperación se distingue de otros programas de plantación de árboles para la compensación de carbono por su enfoque cooperativo y por su preocupación por mejorar las condiciones de las comunidades. Se basa en un protocolo detallado constituido por las mejores prácticas en el terreno. Este protocolo es parte integral de los acuerdos que los socios y socias se comprometen en respetar, desde los criterios de elegibilidad de las parcelas hasta la conservación de los árboles.

Con el fin de garantizar que la compensación de carbono funcione adecuadamente, el 20% de los árboles plantados se utilizan específicamente para compensar los riesgos de inversión incurridos por el uso de material vivo. Las plantaciones son georreferenciadas y cuidadosamente monitoreadas por especialistas en el terreno que mantienen informes actualizados.